De la aviación al fracaso…y después de la F1 a nuestros coches

Hoy día, los encontramos en la gran mayoría de los vehículos de calle , tanto utilitarios de gasolina como (sobre todo) de gasóleo e incluso híbridos, un elemento que se ha refinado de una manera increíble con el paso de las décadas. Un elemento que se patentó hace 120 años (la idea original la tuvo un tal Louis Renault ) y se pensó originalmente para ayudar a los aviones a que no perdieran potencia a mucha altura. Un elemento que en coches parecía un fracaso…hasta que se demostró que podía funcionar en el entorno más competitivo posible, la Fórmula 1

Hoy día, los encontramos en la gran mayoría de los vehículos de calle, tanto utilitarios de gasolina como (sobre todo) de gasóleo e incluso híbridos, un elemento que se ha refinado de una manera increíble con el paso de las décadas. Un elemento que se patentó hace 120 años (la idea original la tuvo un tal Louis Renault) y se pensó originalmente para ayudar a los aviones a que no perdieran potencia a mucha altura. Un elemento que en coches parecía un fracaso…hasta que se demostró que podía funcionar en el entorno más competitivo posible, la Fórmula 1. Hablamos, como ya habrás podido deducir, de los turbocompresores.

Éxito en los cielos de la Segunda Guerra Mundial, decepción en el asfalto

A principios del siglo XX, el turbocompresor se ideó para que los aviones no perdieran potencia en comparación con la que tenían a nivel del mar, donde hay más cantidad de oxígeno, en situaciones donde un supercharger no bastaba. Muchos aviones ya los equipaban en la Segunda Guerra Mundial (casos de los aviones americanos Boeing, Lockheed o Consolidated o versiones experimentales de los alemanes Focke-Wulf) y más tarde encontrarían su hueco en los camiones. Ya en los cincuenta se empezó a investigar su aplicación en coches de pasajeros, pero con muchos inconvenientes.

Sobre todo, el caso del ‘turbo-lag‘ (retraso de la respuesta del motor al girar la turbina) y el propio tamaño de los compresores era un problema. Los Chevrolet Corvair Monza u Oldsmobile Jetfire fueron los primeros modelos comercializados con turbocompresores, pero apenas tuvieron éxito en el mercado. Por tanto, fueron olvidados durante un tiempo. Hasta que precisamente la empresa que creó el que tuvo la idea original la rescató para otros fines.

Tenía que ser Renault, la marca creada por quien patentó originalmente la idea, quien la pusiera en el mapa de la F1

Vista cercana del motor V12 Twin Turbo de Aston Martin, enfatizando su potencia. Fiat Uno Turbo Prueba 6 Ford Escort Rs Turbo Lady Di Subasta 17

Cuando Renault llegó con su RS01 amarillo al Gran Premio de Gran Bretaña de 1977 de F1, fueron el hazmerreír de los equipos, llamando al coche ‘tetera amarilla’ por la de veces que echaban humo al romperse el motor. Renault, no obstante, no se rindió frente a los coches de combustión convencional y ya en 1979 lograban su primera victoria (en suelo francés además, en el circuito de Dijon-Prenois). Curiosamente, se reían cuando ya en 1972 y 1973 Porsche había arrasado en la Can-Am (y a la postre con la propia Can-Am en sí) con el Porsche 917/30 con V12 y dos turbos que llegaba a los 1.200 caballos.

Para 1980 fueron tres victorias al igual que en 1981 (las primeras de Alain Prost, quien se convertiría más tarde en ‘El Profesor’). Poco después, había comenzado la primera era turbo en Fórmula 1 al igual que los turbos también encontraron su lugar en otros campeonatos como la resistencia con el nacimiento de los Grupo C o en los rallyes con los Grupo B, utilizándose después en carreras de turismos en cuanto muchos coches deportivos los equiparon en sus versiones de calle que servían como base para la homologación. De ser una broma en el paddock de la Fórmula 1 a utilizarse en todos lados…y a ponerse de moda.

De los superdeportivos a los deportivos aspiracionales…hasta llegar al downsizing

Todo este desarrollo en las carreras, cuando se destinaba mucho presupuesto a ello, llevó a un rapidísimo desarrollo de la tecnología para los coches de calle de modo que ya en los años ochenta se popularizaron los modelos deportivos con motores turboalimentados – todavía con inconvenientes de aumento del consumo y casos de turbo lag como algunos recordarán de los primeros Renault 5 Turbo o Copa Turbo y similares (¡que no, que no saltaba solo!). El problema del espacio se había resuelto y había casos con dos turbos (Maserati Biturbo, Renault Safrane Biturbo o, por supuesto, el Ferrari F40).

Con el tiempo, se fueron refinando más y más, tanto en competición como en la calle. Ya fuera para conseguir una potencia monstruosa o para tener motores de muy baja cilindrada y potencia aceptable, la tendencia del downsizing en la que seguimos a día de hoy para tener motores más compactos y eficientes en materia de consumos y emisiones. Sin la evolución del turbocompresor nos sería imposible comprender buena parte de la mecánica de los coches de la actualidad.

Vista cercana del motor V12 Twin Turbo de Aston Martin, enfatizando su potencia. Fiat Uno Turbo Prueba 6 Ford Escort Rs Turbo Lady Di Subasta 17

Continue reading “De la aviación al fracaso…y después de la F1 a nuestros coches”

Este coche te lanza gas pimienta a la cara si te acercas demasiado y te electrocuta si lo tocas

No es el coche de 007, aunque tiene un paquete opcional que se llama de esa manera. Tampoco es el coche fantástico, pero sí está fabricado en América

No es el coche de 007, aunque tiene un paquete opcional que se llama de esa manera. Tampoco es el coche fantástico, pero sí está fabricado en América. Te presento al Rezvani Beast 2024, un superdeportivo a prueba de balas que no te dejará indiferente.

Rezvani Beast 2024, superdeportivo con sello americano

Rezvani Motors es conocida por hacer SUV de corte militar cargados de elementos destinados a la supervivencia. Para celebrar sus 10 años han presentado el Beast 2024.

Sobre la plataforma de un Chevrolet Corvette C8 han rediseñado el estilo de la carrocería, el interior y, lo más importante, han adecuado elementos de defensa que van desde blindaje exterior, pasando por tiradores electrificados, hasta un sistema que resiste pulsos electromagnéticos derivados de (carraspeo) explosiones nucleares. Veamos todo en profundidad.

Basado en el Corvette C8, han modificado la estética y añadido elementos de supervivencia hasta el punto que puede resistir pulsos electromagnéticos generados tras una explosión nuclear

Pack 007 Rezvani Beast 2024

Este paquete de película incluye los siguientes elementos que jamás pensé que escribiría sobre una marca real de automóviles. Mira las fotos de la galería y dime si algo delata todo lo que te cuento en el siguiente párrafo.

Sistema de cortina de humo para dejar atrás a tus perseguidores, neumáticos Runflat de grado militar, sistema de visión nocturna y térmica, protección contra pulsos electromagnéticos, dispositivo de detección de ezplosivos, tiradores electrificados, luces cegadoras, intercom, cerrojos magnéticos, máscaras de gas, kit de primeros auxilios, kit de hipotermia, dispensador de gas pimienta y luces estroboscópicas.

A parte de eso, tienes el paquete antibalas que incluye cristales y carrocería blindados. Esta carrocería está hecha de por sí con una fibra de carbono que usa resinas utilizada en aviones de combate estadounidenses de última generación.

En palabras del fundador de Rezvani Motors, Ferris Rezvani: «Todos somos niños de corazón y crecimos viendo el Coche Fantástico y a James Bond, así que teníamos que ofrecer estas mismas características en un coche real»

Las 3P, prestaciones, precio y producción

El diseño más estilizado y el innumerable equipamiento tiene que ser propulsado por algo. En este caso un motor 6.2 V8 de 1.000cv que permite el 0 a 100 de este trasto de casi 1.400kg en 2,5 segundos. Gracias también a una caja de cambios Tremec de 8 celocidades y doble embrague que permite cambiar de marcha en milisegundos.

El precio, como era de esperar, es desorbitado. Aunque no tanto como otros supercoches que no ofrecen ni una cuarta parte de esto que podríamos llamar «protección antiapocalíptica». Hablamos de 485.000 dólares (casi 450.000€ al cambio actual). El pack opcional 007 me ha sorprendido al costar «solo» 45.000 dólares y el paquete antibalas 55.000. Eso significa que por casi 540.000€ al cambio tendríamos el coche más seguro de todos los tiempos (al menos si eres espía).

Su producción está limitada a 20 unidades, trae un interior racing pero cómodo, con un volante llamativo estilo F1, un buen sistema de sonido Bose, llantas de 20 y 21 pulgadas, potencia y sonido endiablado con motor central, techo desmontable para ir bien vacilón y una estética de lo más preciosa. Aunque sé que todo esto último que te acabo de contar te dará igual, porque al igual que yo, lo único que quieres son todos esos gadgets que te hagan sentir como el mismísimo James Bond.

585.000 dólares con todos los extras, motor V8 central de 1.000cv gasolina, protección contra el fin del mundo y solo 20 unidades fabricadas

 

Continue reading “Este coche te lanza gas pimienta a la cara si te acercas demasiado y te electrocuta si lo tocas”

Chevrolet pone punto y final a sus incombustibles berlinas con la muerte de su último icono, el Malibu

Durante el próximo mes de noviembre tendrá lugar la producción de la última unidad de uno de los últimos iconos incombustibles de Chevrolet.

Durante el próximo mes de noviembre tendrá lugar la producción de la última unidad de uno de los últimos iconos incombustibles de Chevrolet. Nueve generaciones y diez millones de coches después, el Chevrolet Malibu se despedirá para siempre del mercado. El final de producción del Chevrolet Malibu no solo es la muerte de uno de los iconos de la cultura popular estadounidense, si no que será el fin de las berlinas para Chevrolet. Sus líneas de producción serán ocupadas por la segunda generación del Chevrolet Bolt EV, un crossover eléctrico.

El Chevrolet Malibu es considerado una «berlina mediana» en el mercado estadounidense. Es decir, un competidor de coches como el Toyota Camry u Honda Accord. Es un segmento que ha disminuido su peso en el conjunto del país, pero donde los coches más vendidos superan ampliamente las seis cifras en sus rankings de ventas. La prueba de ello es el Malibu: sin ser el líder del mercado, en 2023 se vendieron 130.000 unidades al otro lado del charco. Un dato meritorio si tenemos en cuenta que sus ventas ya habían caído un 8,5% con respecto a las de 2022.

Nació en el lejano año 1964, como un acabado en la gama del Chevrolet Chevelle

Vista parcial del Chevrolet Malibu, destacando su rueda y carrocería lateral. Vista parcial del Chevrolet Malibu, destacando su rueda y carrocería lateral.

Fotos del Chevrolet Malibu

Clásico Chevrolet Malibu en su versión familiar, mostrando su línea lateral y diseño de época. Vista parcial del Chevrolet Malibu, destacando su rueda y carrocería lateral. Cabina del Chevrolet Malibu mostrando volante, consola central y asientos en cuero. Vista trasera lateral del Chevrolet Malibu, destacando su diseño y líneas aerodinámicas. Vista angular frontal del Chevrolet Malibu en su hábitat urbano, enfoque claro en diseño y estética Vista lateral del Chevrolet Malibu rodando con elegancia frente a un puerto Vista lateral del Chevrolet Malibu que destaca su diseño clásico de berlina. Vista frontal del Chevrolet Malibu destacando su parrilla y faros característicos. Vista trasera lateral del clásico Chevrolet Malibu en un entorno campestre.

No se trata del coche más glamouroso del mercado y una parte importante de sus ventas iban directamente a flotas – de empresa o alquiler de coches. La actual generación del Chevrolet Malibu fue presentada en 2015 y ya había recibido un lavado de cara. Es un producto cuyo ciclo comercial está llegando a su fin, pero tampoco podemos podemos olvidar que ha estado medio siglo en las carreteras estadounidenses. Se han vendido casi 10 millones de unidades y su carácter sencillo y asequible lo han convertido en un icono de la cultura popular.

Curiosamente, su octava generación – una de las más bonitas de su era moderna – se vendió oficialmente en Europa. Durante los pocos años que estuvo a la venta a este lado del charco pudimos ponernos a su volante. Eso sí, equipado con un motor diésel, algo imprescindible para cualquier vehículo en Europa en la era anterior al Dieselgate de Volkswagen. La noticia triste es el que el incombustible Chevrolet Malibu desaparece sin un sucesor a la vista. La planta de Fairfax (Kansas, EE.UU.) donde se produce pasará a producir vehículos eléctricos.

En la planta de Fairfax también se produce el Cadillac XT4, pero su producción no finalizará

Vista angular frontal del Chevrolet Malibu en su hábitat urbano, enfoque claro en diseño y estética Vista angular frontal del Chevrolet Malibu en su hábitat urbano, enfoque claro en diseño y estética

Dicha planta recibirá una inversión de casi 400 millones de dólares para producir un crossover sobre la arquitectura eléctrica Ultium. Será uno de los mayores esfuerzos en descarbonización por parte de General Motors, que ha invertido miles de millones en electrificar su gama de productos. Por el momento, el objetivo de ventas de eléctricos de General Motors no se ha cumplido: el gigante ha sido incapaz de vender 400.000 eléctricos entre 2022 y 2024, y ya ha anunciado el retorno de los híbridos enchufables a su gama.

Fotos del Chevrolet Malibu

Clásico Chevrolet Malibu en su versión familiar, mostrando su línea lateral y diseño de época. Vista parcial del Chevrolet Malibu, destacando su rueda y carrocería lateral. Cabina del Chevrolet Malibu mostrando volante, consola central y asientos en cuero. Vista trasera lateral del Chevrolet Malibu, destacando su diseño y líneas aerodinámicas. Vista angular frontal del Chevrolet Malibu en su hábitat urbano, enfoque claro en diseño y estética Vista lateral del Chevrolet Malibu rodando con elegancia frente a un puerto Vista lateral del Chevrolet Malibu que destaca su diseño clásico de berlina. Vista frontal del Chevrolet Malibu destacando su parrilla y faros característicos. Vista trasera lateral del clásico Chevrolet Malibu en un entorno campestre.

Fuente: C&D

Continue reading “Chevrolet pone punto y final a sus incombustibles berlinas con la muerte de su último icono, el Malibu”

Cómo es comprarse (que puedes) y vivir con una pick-up americana de 3 toneladas y 702 CV en España: una semana…

Las pick-up forman parte de la cultura popular americana desde hace décadas, siendo uno de los vehículos preferidos por los conductores de los Estados Unidos o Canadá, por ejemplo. Todos nos hemos criado viendo películas o series en las que el protagonista, el ‘malo’, el héroe o el villano, conducían una camioneta pick-up.

Las pick-up forman parte de la cultura popular americana desde hace décadas, siendo uno de los vehículos preferidos por los conductores de los Estados Unidos o Canadá, por ejemplo. Todos nos hemos criado viendo películas o series en las que el protagonista, el ‘malo’, el héroe o el villano, conducían una camioneta pick-up. Sin embargo, Europa no ha sido nunca un territorio en el que abunden este tipo de vehículos, más allá de ciertos lugares en las que han sido utilizadas como vehículos de trabajo. Pero, esto parece estar cambiando poco a poco en los últimos tiempos, pues ya son muchas las marcas que se aventuran a ofrecer una pick-up en su gama, algunas desde siempre; otras desde hace menos. Ahí tenemos los ejemplos de la Hilux de Toyota, la Ranger de Ford, la L200 de Mitsubishi o la Navara de Nissan, entre otras; pero también tenemos la D-Max de Isuzu o la Musso de SsangYong, esta última, por cierto, la más barata que podemos comprar nueva en España actualmente.

Ahora bien, aunque estos son vehículos de grandes dimensiones en nuestras calles, poco tienen que ver con los tamaños de las que circulan por los Estados Unidos. Y como en 20Minutos queremos probar todo tipo de vehículos, y a mi personalmente me llaman mucho la atención las diferencias entre Europa y América en cuanto a gustos y necesidades en un vehículo, hemos tenido como coche de pruebas nada menos que una de las pick-up más radicales y bestiales que se ofrecen en EE.UU.; la RAM TRX; modelo que, por cierto, también puedes tener en España de la mano de Amencars, que venden esta y otros vehículos americanos en nuestro país de manera totalmente homologada.

Pero empecemos por una pequeña curiosidad. Para todos aquellos que no estén tan familiarizados con la cultura del país americano, no es nueva la manera de rivalizar que tienen entre marcas. Y nos referimos a que RAM no ha elegido el nombre TRX al azar, lo eligió con un significado y mirando claramente a Ford. Y es que la Ford tiene en su F-150 Raptor una de las pick-up más populares del planeta, y RAM no quiso sino pasarle por encima con su TRX (T-Rex). De hecho, hay en su interior alguna referencia con un T-Rex comiéndose un velocirraptor, o persiguiéndolo. Este tipo de ‘piques’ ya se han visto entre otros fabricantes a lo largo de la historia. De Tomaso ya sacó en su día el Mangusta para hacerle frente al Ford Mustang Shelby Cobra (las mangostas son depredadoras de las cobras). También hizo algo así Chevrolet con su Camaro cuando sacó la versión ‘The Exorcist’ que no iba dirigida a otro que al todopoderoso Dodge Challenger Demon.

¿Cómo es la RAM TRX?

Pero dejando de lado las batallitas y la historia, y entrando en la prueba de esta espectacular RAM TRX, empecemos por los detalles más básicos. Nada más verla impone a niveles que pocos vehículos lograrán en Europa. Sus medidas son absolutamente descomunales: 5,92 metros de largo, 2,27 de alto y 2,2 de ancho. Una salvajada auténtica para las carreteras, calles y aparcamientos de nuestro país. De hecho, en la gran mayoría de aparcamientos subterráneos no entra, el primero de sus inconvenientes en el día a día.

Esta bestialidad en cuanto a dimensiones choca en un primer momento cuando sales a la carretera y ves todos los carriles demasiado estrechos, pero es sorprendentemente fácil adaptarse a su volumen, y al final acabas haciéndote y no resulta ni complicado aparcarla. De hecho, nosotros hasta bajamos al centro de Madrid con ella un par de veces; y lo cierto es que las miradas de la gente son de lo más interesantes de analizar. He probado cientos de coches, pero pocos han conseguido girar tantos cuellos y causar tanta ‘admiración’ a su paso como esta RAM TRX. Supongo que es un conjunto de todo: su imponente tamaño, su rareza de ver por España, su ensordecedor sonido ronco…

El espacio interior es brutal

Dentro, el espacio interior es espectacular, sobre todo en anchura. Entre los ocupantes de las plazas delanteras hay tanto hueco que resulta hasta ridículo lo enorme que es el reposabrazos central. También impresiona el espacio en la segunda fila de asientos, con un hueco para las piernas increíble y tres plazas totalmente funcionales para adultos.

La zona de carga, bañera o caja, tiene unas dimensiones realmente generosas y, en el caso de la unidad de prueba, viene con una cubierta retráctil que puedes plegar para tapar o no la carga. Además, como subir y bajar de la misma resultaría complicado sin ayuda, RAM incluye un escalón retráctil de metal detrás de la rueda izquierda trasera, un elemento muy cómodo que hace que sea bastante más sencillo y confortable subir a la caja de esta bestia que al de las pick-up europeas, mucho más pequeñas.

En su habitáculo sorprende la calidad de los acabados. Es cierto que se trata de la versión más prestacional de la pick-up, pero encontramos muy buenos ajustes y materiales de primer nivel. Cuero, Alcantara, fibra de carbono, aluminio… Además, la tecnología también está a la orden del día, con una pantalla central en posición vertical que ofrece 12 pulgadas y que cuenta con Apple CarPlay y Android Auto.

La joya de la corona está bajo el capó

Pero lo que hace a esta RAM TRX especial es lo que esconde bajo su capó. Y es que la enorme pick-up de más de 3 toneladas monta un motor HEMI V8 de 6,2 litros Supercharged con nada menos que 702 CV de potencia y 882 Nm de par motor. A este se asocian una serie de elementos que buscan el máximo rendimiento, tanto dentro como fuera del asfalto. Hablamos de elementos como una caja de cambios automática de 8 marchas, una tracción total 4×4 con reductora y bloqueo del diferencial trasero, neumáticos off-road de 35 pulgadas, suspensiones Bilstein Blackhawk, refuerzos en el chasis, modos de conducción (Rocas, Mud/Sand y Baja) específicos para el todoterreno, y un largo etcétera.

Gracias a esto, la RAM TRX no sólo es una bestia en potencia y aceleración (0 a 100 km/h en 4,5 segundos y 190 km/h de velocidad máxima), sino también del off-road. Con una altura libre al suelo de 30 centímetros, unos ángulos de ataque, ventral y salida de 30,2; 21,9 y 23,5 grados respectivamente; y una profundidad de vadeo de 81 centímetros, este mastodonte sobrealimentado puede con (casi) todo.

Y a pesar de sus 702 CV y 3 toneladas de peso, lo cierto es que esta RAM TRX no nos hizo unos consumos tan descabellados como esperábamos. Vale, sí, no son los de un Toyota Corolla; pero con semejantes cifras, esas ruedas, ese peso y la aerodinámica de un ladrillo, el consumo medio que obtuvimos fue de unos 20 l/100 km, más que respetable si se tienen todos esos factores en cuenta; y más si le sumamos que, por ejemplo, un Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio de 510 CV y bastante menos peso, anda por ahí en uso real.

Es más fácil de lo que crees tener uno en España

Lo interesante de todo esto es que no sólo nosotros podemos disfrutar de conducir una de estas bestias americanas por España, lo cierto es que cualquiera con una capacidad económica algo generosa, puede hacerlo. Y es que tanto esta RAM TRX como otros coches tan icónicos como los Dodge Challenger y Charger, así como el Durango, en sus distintas versiones incluida la Hellcat de 702 CV, están disponibles para comprar con todas las homologaciones pertinentes en Amencars, un concesionario situado en el municipio madrileño de Alcobendas que, para todo amante de la cultura automovilística estadounidense (como yo), debería ser parada obligatoria.

Así que sí, es posible tener un coche americano en España sin tener que importarlo tú y con todos los papeles y homologaciones en regla para circular sin problema (más allá del tamaño) por las calles de nuestro país. Y sí, tendrás un coche más exclusivo que el de tu vecino, eso seguro, pero también hay que tener en cuenta que todo esto cuesta un dinero, y no es poco precisamente. La RAM TRX, por ejemplo, parte de los 139.000 euros (empresa) y se va hasta los 204.000 de la tope de gama con todos los extras y a nombre particular. Ahora bien, y tú, ¿tendrías una bestia de este calibre en España si tuvieras el dinero que cuesta? Yo lo tengo claro…

Continue reading “Cómo es comprarse (que puedes) y vivir con una pick-up americana de 3 toneladas y 702 CV en España: una semana…”